
Empezamos la andadura, azuzando a nuestro caballo, fuerza de nuestro motor. Esta tartana solo tiene un caballo de potencia, a diferencia de nuestros vehículos actuales motorizados que encierran un número increible. De modo que empezaremos despacio.
Hablamos de nuestros caballos, jamelgos, burros, es decir, de los cuadrupedos que tantos buenos servicios nos han prestado. ¿Qué papel tienen ahora en nuestro tiempo? ¿Está asegurada su especie?
3 comentarios:
Siguiendo las andanzas de La Tartana.
Bueno, bueno, bueno...esto está superprofesional....
Te pongo un 10
Besotes.
Hola,
me ha gustado tu comienzo,
asi, tranquilo,
Seguiré visitámdote.
Y no olvides que a tu caballo, se le van a sumar todos los caballos de quienes te acompañen por este camino..
A galopar a galopar......
un abrazo
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